Bar Carrera, icono de La Laguna

Hay bares que cuentan con tanta personalidad que se convierten en símbolos inequívocos del lugar donde se encuentran. Es el caso del Carrera, bar icónico de La Laguna, que lleva décadas siendo el escenario de numerosas tertulias, reuniones, y punto de queda de los laguneros. Ubicado donde se encontraba el bar Alemán, en los bajos del Casino de La Laguna antes de su traslado a la calle Nava y Grimón, el Carrera ha sabido evolucionar y adaptarse a los nuevos tiempos sin perder ni un ápice de su esencia. Olor a historia, sabor a La Laguna y ambiente elegante.

José Luis Reina / San Cristóbal de La Laguna

Interior del Bar Carrera en la actualidad.
Interior del Bar Carrera en la actualidad.

El Carrera es y siempre será el Carrera. Su evolución ha ido al mismo ritmo que la del casco histórico, con paso firme, respetando la esencia, pero transformándose y adaptándose a los nuevos tiempos. Los mayores guardan multitud de anécdotas de su interior, que ha sido testigo privilegiado de numerosos acontecimientos culturales, políticos y sociales del municipio.

Porque el Carrera tiene el mérito de seguir siendo un bar puro, estrictamente singular, y con un espíritu tan potente como la calle que lo acoge. Su última reforma, llevada a cabo por su actual propietario, fue todo un acontecimiento en La Laguna. Un lavado de cara, que más bien fue una transformación tan certera como necesaria. La opinión fue unánime, al igual que la satisfacción de sus clientes, muchos de ellos de toda la vida. 

Diferentes ambientes y un encanto único

El Carrera se fundamenta en cuatro ambientes claramente diferenciados, pero todos ellos con su encanto particular. El ambiente exterior, donde la terraza es el mejor escaparate para ver y dejarse ver en la siempre viva calle de La Carrera (nadie la llama Obispo Rey Redondo). Tomar una copa de vino y una tapa mientras disfrutas de la calle principal de la ciudad Patrimonio de la Humanidad es un lujo tan sencillo como placentero. En el interior, la soberbia barra, sin duda de las mejores de La Laguna, nos invita a disfrutarla de lleno. Ya sea para comer o para beber, la barra del Carrera es casi como un bar aparte. El ajetreo tras ella, la visión tanto al exterior o al interior y la comodidad que se exige a una barra de ese nivel son los mejores ingredientes para elegirla. 

En el lateral del bar, una hilera de mesas con sus características sillas con ese aire de pub de Dublín y un sillón común perfectamente renovado tras la última gran reforma. La mesa del ventanal que da hacia la calle es la más valorada por los noveleros, mientras que la última de la hilera, justo en la pared que comunica con la parte alta, es la idónea para tener algo más de intimidad. Opción para todos los gustos, y para todos los momentos. 

Arriba, el comedor vuelve a estar vivo. Cocina abierta (otro acierto), carta renovada, interesante selección de vinos e incluso un reservado para quien desee cierta intimidad. La perspectiva desde arriba, con la barra, las mesas y la terraza, da buena fe de que no hay bar igual en La Laguna. Y por eso sigue siendo el favorito de numerosos laguneros que asisten a él como se ha hecho siempre. Con la garantía de saber que en su interior pasará un momento agradable, y además estará viviendo parte de la historia de la ciudad.