La Laguna contra el virus

La Laguna lleva un mes superando los 100 casos positivos de contagiados por cada 100.000 habitantes, mientras el conjunto del archipiélago va doblegando la curva de manera progresiva. Supera de manera considerable a Las Palmas de Gran Canaria, que hasta hace no mucho era noticia por tener un contagio descontrolado, y a Santa Cruz de Tenerife, que tampoco puede presumir de buenas cifras. 

José Luis Reina / San Cristóbal de La Laguna

Policía Local de La Laguna, en las calles del casco.
Policía Local de La Laguna, en las calles del casco.

Según los expertos, la gran mayoría de los casos se originan en eventos sociales, sobre todo en reuniones familiares, sin ningún tipo de protección ni de prevención. La Laguna lidera, tristemente, los contagios a nivel regional, y eso es algo que preocupa al conjunto de la población canaria. Con Tenerife en semáforo rojo, el Ayuntamiento lagunero está poniendo el foco en las aglomeraciones de personas que se están produciendo en los puntos calientes del municipio. Según los expertos municipales, entre el jueves y el domingo en horario de tarde-noche se produce una gran concentración de personas en las calles, con especial incremento en el casco histórico y en establecimientos de restauración. De ahí que la presencia policial se haya incrementado de manera notable en las calles peatonales, con especial atención en bares y restaurantes, y en los pueblos de la costa, también marcados en rojo como escenarios con gran concentración de personas.

¿Qué pasa en La Laguna?

Luis Yeray Gutiérrez, alcalde de La Laguna, ha convocado de manera extraordinaria una reunión con los distintos departamentos del Gobierno de Canarias y agentes sociales implicados para tratar de atajar esta problemática y frenar así la propagación del virus en el municipio, que afecta en gran medida a las cifras a nivel insular. Gutiérrez pide "la máxima implicación de administraciones y ciudadanía para reducir la incidencia acumulada de casos en el municipio y contribuir a que Tenerife abandone la condición de isla con nivel alto de transmisión", considerando "fundamental que exista una coordinación permanente y un flujo de información constante para conocer exactamente en que zonas del municipio y en qué sectores de la población se están dando los mayores índices de contagio".

La gran afluencia de personas en las principales calles del casco de La Laguna, rodeadas de comercios de toda clase, hace que haya que poner especial interés en asegurarse que todo el mundo cumple las normas. Es evidente que en el sector de la restauración, donde se concentra un mayor número de personas de manera regular, hay que prestar especial atención, pero sin olvidar que todo depende de la responsabilidad individual. Si no queremos que nuestro sector comercial vuelva a verse tremendamente afectado, debemos ser nosotros, los consumidores, los primeros en respetar las normas para que nuestro tejido económico no se hunda.

Es fundamental la labor policial para sancionar a todas aquellas personas que aún continúan desafiando al virus, y poniendo en riesgo a los demás. Esa gran minoría puede ser destructiva, y es ahí donde hay que poner todo el esfuerzo.

Responsabilidad individual, recompensa colectiva

Apelar a la responsabilidad sigue siendo la manera más eficaz para evitar la propagación del virus, hasta que haya vacuna. Y esa responsabilidad debe salir a relucir ahora en La Laguna, para doblegar una curva que crece de manera preocupante y estable. Por ello, en las reuniones sociales, hay que mantener siempre la prudencia y la prevención, ya sea en una vivienda o en un bar. La obligación de los empresarios es cumplir con todas las normas establecidas, pero no son ellos los encargados de ejercer de educadores ante su clientela. En La Laguna, el apoyo de la población al comercio ha sido un ejemplo a nivel regional desde la llegada de esta pandemia. Y eso sigue siendo compatible con un comportamiento cívico. De lo contrario, acabaremos siendo nosotros los que matemos a nuestros bares, a nuestras tiendas y a todas las familias que dependen de ellas. Responsabilidad, por el bien de todos.