Makika&Co, el éxito de la perseverancia

Un 1 de febrero de 2017, Makika&Co abrió su fantástico patio en el interior de la acogedora casa familiar en la calle San Juan. Los hermanos Pablo y Daniel Fernández del Castillo Hurtado iniciaban así una aventura que se ha convertido en unos de los mayores fenómenos de los últimos años a nivel comercial, pues en muy pocos locales del municipio se hacen colas para poder disfrutarlo.

José Luis Reina / San Cristóbal de La Laguna

La puesta en marcha no fue nada fácil. Pablo y Daniel tenían en mente abrir un punto de venta en uno de los locales que daba a la calle, sin embargo, "pensamos que debíamos aprovechar el magnífico patio interior, nos liamos la manta a la cabeza y empezamos a darle forma a un proyecto mucho más ambicioso y complicado del inicialmente planteado" afirman los hermanos. Empezaba así una travesía de extrema dificultad, entre planificación, papeleo y lucha con las distintas instituciones. "Siguiendo siempre la normativa establecida y las pautas de las distintas instituciones, que dicho sea de paso, no han facilitado en ningún momento la ejecución de las mismas, sino más bien todo lo contrario". La casa donde se encuentra Makika&Co forma parte del patrimonio histórico de La Laguna, por lo que cualquier reforma se complica al ser una propiedad protegida.

A pesar de las dificultades, el proyecto vio la luz tras mucho esfuerzo y dedicación, y con "la ayuda de nuestra familia y amigos. Todo orientado a conseguir lograr un espacio único y acogedor que invitase a la gente a querer quedarse con nosotros, evadirse por completo y disfrutar de una manera completamente diferente".

Arrollador éxito inicial

Todo el esfuerzo llevado a cabo tuvo su recompensa muy rápido. El boca a boca corrió como la pólvora por las calles de La Laguna, y el Makika&Co ya era una realidad. De hecho, y tal como recuerdan los propietarios, tras llevar dos días abiertos tuvieron que cerrar para producir más, pues la demanda fue tan alta que todo se vendió mucho más rápido de lo esperado.

A partir de ahí, es habitual ver una cola de personas que esperan pacientemente su mesa para disfrutar de la experiencia. "Nos encanta hacer felices a los que vienen a visitarnos y hacerles disfrutar de una pastelería, comida, espacio y servicio únicos. Intentamos hacerles sentir como en casa. Cosa que no siempre conseguimos, pero que no dejaremos de intentar cada día". ¿El secreto? Pues un equipo de trabajo completamente identificado con el negocio, materia prima de primera calidad, "trabajamos con unos de los mejores chocolates del mundo para pastelería profesional llamado Valhrona de origen francés. Y todo lo que hacemos es 100% artesanal y elaborado en nuestro obrador propio (nos pueden ver trabajar a través de los ventanales mientras disfrutan de su comida)". Y una relación calidad-precio muy competitiva.

Mucho más que pastelería francesa

Saborear la pastelería de Makika&Co es un viaje sensorial a esas pastelerías magistrales de París. La experiencia y formación de Pablo como chef pastelero especializado en la pastelería y bollería francesa, lo convierten sin duda en un baluarte especializado del municipio. Pero a esta oferta hay que sumarle una variada propuesta de desayunos y meriendas, que forman de la identidad del local, y algunos platos para almuerzo y cenas tempranas. Otro de los grandes atractivos de Makika es que "cada miércoles ponemos a la venta un croissant con relleno especial (nunca repetimos el relleno) y que suele tener muchísimo éxito, pues si no corres y a pesar de intentar incrementar cada vez el número de unidades que elaboramos, suelen agotarse con mucha rapidez".

A la espera de que acabe la pesadilla

El nombre del local, Makika, tiene un significado muy especial pues hace referencia a la madre de los propietarios. "Ella se llama Blanca, aunque en casa todos sus hermanos la llamaban Blanca Margarita. Uno de sus hermanos pequeños no lo decía correctamente y esto degeneró en Makika. Actualmente en casa y muchos de sus amigos la llaman así. De ahí el nombre de nuestra marca y todo lo que le acompaña", señalan los propietarios. Ahora, las puertas del Makika&Co permanecen cerradas, como las de todos los locales del sector. "Esta crisis afectará de manera mucho más notoria a todas aquellas actividades como la nuestra, que están destinadas al ocio y hostelería dando servicio directo al cliente. Por nuestra parte, haremos todo lo posible para poder empezar a trabajar a la mayor brevedad y por supuesto que afecte en la menor medida a toda la familia Makika&Co", afirman los propietarios.

A pesar de ello, se mantienen muy activos en sus perfiles de redes sociales, compartiendo con todos sus seguidores numerosas recetas del local. "Se nos ocurrió que podía ser una forma de mantenernos vivos y más cercanos a la gente que nos sigue. Además, actualmente estamos trabajando para poder empezar cuanto antes a ofrecer desayunos a domicilio y esperando guste mucho la idea".