Restaurante Cruz del Carmen, el mejor refugio de Anaga

Dicen que el entorno donde se encuentra un restaurante es parte fundamental del atractivo del mismo. Y el restaurante Cruz del Carmen, además de contar con un entorno único en Canarias, como es el mágico Parque rural de Anaga, atesora una oferta gastronómica a la altura de su enclave. Lleva deleitando a sus comensales 68 años, siendo un emblema consolidado y con la misma ilusión de siempre.

José Luis Reina / San Cristóbal de La Laguna

Exterior del restaurante Cruz del Carmen.
Exterior del restaurante Cruz del Carmen.

Al frente de este singular restaurante se encuentra Roberto Fernández Ramos, el orgulloso capitán de una nave que ya forma parte inequívoca de la aclamada Anaga. "Anaga es maravillosa, y eso nos ayuda a mantenernos en primera línea", destaca Roberto, cuyo negocio se acerca a la redonda cifra de 70 años de vida.

Su secreto es tan sencillo como complejo: ofrecer desde el respeto máximo la cocina tradicional canaria, además de "asados en la brasa y platos de cocina mediterránea".

Hay un plato en su carta que es el emblema del restaurante, y uno de los más célebres de la isla, el puchero. Como afirma Roberto, el puchero es "nuestro sello de identidad", sirviendo además para conseguir la fidelidad de una clientela que ya forman parte de la familia de Cruz del Carmen. "Nuestro puchero hace que mucha gente nos visite, y además se anime a probar el resto de nuestra carta", afirma Fernández. Además, un fantástico vino a granel de la zona norte de Tenerife, y una cuidada selección de vinos locales. También están en carta las denominaciones Rioja, Ribera del Duero y Toro.

En sus comedores puede albergar hasta 150 comensales, además de otros 50 en la terraza. Un espacio amplio y acogedor, que ahora se enfrenta a la situación actual con todas las medidas de seguridad. "Realmente es muy complicado, tenemos menos capacidad y no contamos con la importante ayuda del turismo. Nos encantaría poder atender a nuestra clientela con normalidad lo más pronto posible", continúa Roberto, que agradece a todos los clientes que siguen siendo fieles a pesar de las restricciones.

Y es que hay algo importante que ha conseguido el restaurante Cruz del Carmen a lo largo de todos estos años, que es crear una esencia y un vínculo con el cliente. Muchas son las personas que atesoran multitud de recuerdos en su interior, y que ha ido pasando el testigo a siguientes generaciones para que no pierdan la tradición de visitar una casa tan respetada.

¿Proyectos de futuro?, pues el más importante ahora mismo. "Mantener al equipo de trabajo que existe y no tener mayores problemas derivados de la situación actual".

Además, Roberto Fernández quiere destacar, con merecido orgullo, que "somos un restaurante que lleva abierto casi 70 años, con una tradición familiar. Nuestro restaurante trata de renovarse día a día, sin perder nuestra esencia. Y creo que esa es la mayor valía que tenemos como entidad".

Una afirmación tajante y realista, de un restaurante que forma parte de la historia de nuestro municipio, y que ahora sigue batallando con el nivel de siempre para dar lo mejor a su mejor tesoro, su clientela.