Una historia de trabajo, lucha y éxito

01.05.2020

María José Díaz comenzó en el año 1989 una trayectoria profesional que con el paso de los años se ha convertido en una imparable carrera empresarial de notables resultados. Es la propietaria de cinco negocios de éxito y reconocidos por miles de clientes: Zipi Zape La Laguna, Zipi Zape Taco, Quintuma, Maracaná y el Mirador. 

José Luis Reina / San Cristóbal de La Laguna

María José Díaz, tras la barra de uno de sus negocios, que ahora reparten a domicilio.
María José Díaz, tras la barra de uno de sus negocios, que ahora reparten a domicilio.

Echando la mirada atrás, Díaz recuerda con nostalgia el primer negocio, allá por el año 1989 en la calle Heraclio Sánchez de La Laguna. "Ese negocio funcionó muy bien y me hizo dar el paso para comprar mi primer local, el de Zipi Zape La Laguna". 

De carácter emprendedor nato, y con una visión de negocio palpable, su grupo cuenta con unos 50 empleados, y una clientela fiel que ha sido parte activa de esta progresión imparable. ¿El secreto?, "sacrificio, trabajo duro, constancia y no rendirse a pesar de las adversidades que te va poniendo el día a día este mundo de la hostelería. Es un camino muy duro, una aventura que lleva mucho trabajo detrás. No es oro todo lo que reluce", apunta María José,  que sabe bien de lo que habla.

Además de esos ingredientes, destaca que "el trato amable, educado y cercano forman parte inequívoca de nuestra filosofía, para que nuestra maravillosa clientela se sienta cómoda y cuente siempre con nosotros". 

Todos sus negocios son un punto de encuentro para miles de personas que abarrotan a diario sus comedores y barras. Ya sea para el desayuno, el almuerzo o la cena, en todos sus locales siempre se percibe el movimiento y el ritmo de esos sitios acostumbrados a no parar ni en el descanso. Y quizás ese sea uno de sus grandes méritos, el mantener siempre una regularidad tanto en servicio como en sus ofertas a pesar de tantos años a pleno y máximo rendimiento.

Platos reconocibles y muy queridos

En ese carácter emprendedor de María José, siempre tiene sitio una nueva idea, un nuevo proyecto. Y de ahí surgió hace cinco años su última aventura, el Asador El Mirador. "En El Mirador hemos querido ofrecer un servicio de carnes a la parrilla que no teníamos, y han tenido una acogida fantástica". La oferta es amplia, pero a Díaz le gusta destacar dos platos sobre el resto por el éxito que han tenido durante casi 30 años, y que además tienen un significado especial. "Las papas Luky, por mi hijo Lucas, y las papas Chetony. El nombre de ese plato surgió porque en mi familia cariñosamente me han llamado Cheché desde muy pequeña, y se me ocurrió combinarlo con uno de mis hijos, Tony. Y así nació ese plato que ha sido un referente en muchos bares y restaurantes de las islas, que muchos han copiado sin saber realmente su origen".

Las papas Chetony, creadas por María José Díaz y de un alto valor sentimental.
Las papas Chetony, creadas por María José Díaz y de un alto valor sentimental.

Vuelta a empezar y misma filosofía

Como todos en el sector, el grupo de María José combate ahora con un enemigo común, el virus que azota a todo el mundo. Ella lo vive "con incertidumbre y con ganas de volver a la normalidad. Aunque estamos tomando medidas, como por ejemplo instaurar el servicio a domicilio". 

Lo más importante, apunta, ha sido "aclarar y trabajar para normalizar la situación de nuestros empleados, después hemos cumplido con las medidas sanitarias correspondientes para poner en funcionamiento el servicio a domicilio". Este servicio, que comenzó recientemente, está experimentando un buen ritmo de pedidos, lo que era de esperar, pues cada vez más clientes preguntaban que cuándo podrían disfrutar de sus platos en casa. A corto plazo, el principal objetivo es "mantener todos los puestos de trabajo y volver a la normalidad". 

La Laguna, su ciudad

Esta empresaria ejemplar no puede separar su éxito de su ciudad, La Laguna. "Podríamos hacer 1.000 entrevistas hablando de La Laguna. Significa todo lo positivo que me ha pasado en la vida. Nací allí junto a ocho hermanos maravillosos, en San Benito. Me crié en La Laguna y he desarrollado ahí todos mis proyectos". Una lagunera emprendedora, de trayectoria intachable y ejemplo de éxito. A sus clientes, un mensaje: "volveremos a vernos pronto y compartiremos como mínimo otros 30 años más".